El K'ajelo
Autor: Anthony Solis
BREVE RESEÑA HISTORICA
Transcribiremos en esta parte, el valioso testimonio de un puneño que fue el primero en difundir esta danza por escenarios del Perú y el extranjero.
Creo inevitable referir una anécdota contada por el “K’ajelo” Gerardo Barbosa Idiáquez. “…en México un músico mejicano me plantea: ¡Cuate! ¿Porqué no nos vamos a la Plaza Garibaldi?. En esa plaza estaban todos los mariachis; también se vendían enchiladas y tacos. Llegamos con mi pareja y un charanguista y bailamos el K’ajelo en aquella placita tan bonita. Todos los mariachis callaron y cuando terminamos se escuchaba una sola voz multitudinaria. ¡Perú!, ¡Perú!, ¡Perú!. ¡Gracias! Contestamos con lágrimas en los ojos, esa fue la mayor recompensa que tuvimos como bailarines de K’ajelo, hasta ahora; pero actualmente ya no se debe bailar con una sola pareja porque levaría el nombre de Jauq’a que quiere decir abigeo. Prosigue Gerardo Barbosa Idiáquez; “…el K’ajelo se origina con los españoles que ascendían a las cordilleras en busca de oro, montados a caballo. Morían en las alturas congelados de frío. Los caballos abandonados se multiplicaron en la Cordillera en forma rápida, en la zona de Pichacani hasta la tripartita entre Chile, Perú y Bolivia que se llama Anccomarca, en toda esa cadena de montañas”.
“Con el levantamiento de Túpac Amaru, Vilca Apaza e Isidoro Mamani en el sur, los indios rebeldes deciden amansar los caballos salvajes. Isidro Mamani es uno de los primeros generales generales indios que monta a caballo. Aquí surge el K’ajelo”.
1.- El K’ajelo etimológicamente se deriva de la palabra aymará Q’ajjo, que quiere decir hijo del hombre andino, ubicándose en la provincia de Chuchito, Collao y Laraqueri de la provincia de Puno. El pueblo llama K’ajelo al hombre que vive en esa naturaleza y lucha por sobrevivir, que no conoce el miedo, que se gana la vida amansando bestias salvajes y también bellas mujeres andinas.
2.- Expresión de carácter litúrgico, erótico, mágico, ritual, pastoril, burlesco, costumbrista, satírico, etc.”…la indumentaria que tiene es su instrumento de trabajo; las reatas para bolear las patas de la bestia y tumbarla con destreza, la bufanda para vendarle los ojos; luego le coloca los arreos al animal, se monta y se inicia la lucha del hombre y la bestia; horas y horas se pierden por el campo, pareciera que la bestia triunfó; pero aparecen sin embargo, por el lado opuesto, jineteando sobre la amansada llega el K’ajelo repitiendo el san Benito. ¡Señor! Aquí está, manso el caballo, como una mujer, luego viene el tink’a que ofrece el dueño de la bestia, luego del trago el K’ajelo toma su charango y canta sus versos amorosos a alguna chola que sabe amar.”…Akartum chitumpi, chullullu jari chitumpi, malaykur puri…”
El K’ajelo es un hombre solo, un juglar caminante, no es ladrón, no es abigeo.Es un hombre útil en cambio los abigeos andan en grupo, roban, violan a las mujeres, son delincuentes son (“Jauq’a”). “No todos viven en el ambiente geográfico del K’ajelo, no conocen su manera de ser. De allí que la mayoría de los que bailan recurren a medios eróticos vedados para merecer aplausos… ¡Yo nunca cargo! Porque mi chola ya está cautivada y en el transcurso de la danza estoy imponiendo mi amor como hombre, le digo que la amo sin decir una palabra y la mujer va cediendo al final me la llevo con mi zurriago. La mujer me sigue por propia voluntad porque también me ama. ¡Yo no cargo! ¡Yo conquisto como hombre, como K’ajelo!”
II- DESCRIPCION DE LA DANZA
Es el lento proceso de la conquista de la mujer por el K’ajelo en la puna, una pastora está entretenida en sus tejidos, de pronto se escucha el relincho de un caballo, el ladrido del perro que acompaña a la pastora, aparece el K’ajelo tocando su charango invitándola a bailar desde ese momento, luego de cada evolución de los dos se producirán los encuentros, y en cada uno de ellos una proposición se manifiesta en los movimientos del varón, la aceptación de la mujer será paulatina; se dan las manos, en segunda instancia se cruzan fugazmente los antebrazos enseguida se cruzan los brazos por la espalda como corolario de todo este proceso de bailar. El K’ajelo sintiendo suya a la pastora, bande rítmicamente el zurriago y la enlaza por la cintura a la adorada y se la lleva. Ella queda prendida por el lazo en la cintura y acepta el rapto de su conquistador.
III.- MUSICA
Son huaynos puneños pero que tienen una cadencia especial, originalmente interpretados con charangos. Las letras son huaynos que versan sobre el amor a la mujer y el amor fraternal al caballo amigo inseparable del K’ajelo, que sin él no sería nada. “…estoy llorando porque se han perdido m i mujer y mi caballo; pero yo no lloro por mi mujer, más me lloro por mi caballo; porque ese caballo me llevaba de una mujer a otra mujer” …”caballito de chokche porque/hirsuta crin/terror de las cordilleras/herramienta de las punas/auja ladrón/corriendo subes, corriendo bajas sin tropezar”. Esta música en la representación danzística es interpretada por estudiantina conformada por acordeón, violines, guitarras, mandolinas y charangos. Algunas veces lo realiza una banda de músicos.
IV.- VESTUARIO
IV.1 Del K’ajelo: Falda abierta de bayeta color rosa pálido, sombrero negro de lana, chullo de lana de color marrón o rojo, chalina blanca de lana de oveja, charanguito, reatas o boleadoras, chicote trenzado de finos lacillos, poncho marrón de lana de oveja o alpaca, K’arabotas o rozaderas de cuero con hebillas, botas de montar, camisa de bayeta o franela.
IV. 2 De la Pastora: Camisa de bayeta o franela, sombrero negro estilo puno, toca o pañoleta a la cabeza de color anaranjado o amarillo, mantilla o reboza grande de lana de oveja, blusa negra con bordados y adornos de pedrería en el pecho y mangas, bolillo en la mano derecha, falda de bayeta verde con borde de cintas labradas y bordadas, fustanes de bayeta de color amarillo y blanco (pegado al cuerpo con ribetes de color verde y rojo), descalza, sin zapatos.
