Barrio La Libertad de Jauja 2009

EL DIA MAS TRISTE DE ESTE CARNAVAL JAUJINO 02/03: GATO BALVIN Y ROCHI QUINTO EN NUESTROS RECUERDOS Darío A. Núñez Sovero
Cuando concluya estás líneas, de seguro, un borroso manto de lágrimas estará cubriendo mi rostro y mi alma habrase retorcido hasta estallar en flecos. Trato de encontrar las palabras exactas que traduzcan este pesar ominoso, cruel, asfixiante por donde se le mire y sólo encuentro un mundo de desconcierto inexplicable. Mi alfabeto es pobre para explicar este dolor y no creo que lo encuentre ni en el ficticio orbe de la metafísica.
Rosa Luz Quinto Sosa, muy pocos saben que fuiste una exitosa abogada por la Pontificia Universidad Católica del Perú, fundadora del Instituto de Derechos Humanos junto con otros renombrados juristas. Eras la síntesis de la alegría hecha mujer, tenías la lozanía que nace del amor telúrico, esa fuerza que sólo se encuentra cuando se quiere las costumbres de nuestro pueblo. Esas mismas costumbres eran la medicación que buscabas para colmar y calmar tu contento. Rosita Quinto, Rochi para sus más allegados, traducías una contagiante euforia frente a lo que más querías: tus carnavales en Jauja. Y justamente en ese afán es que encontraste la muerte. Esa muerte que es esquiva para quiénes la buscan, pero es generosa y pronta para los que no la presienten. Insulsamente esa muerte es la que ahora te ha arrebatado de nosotros. Pero, para su pesar, no totalmente, porque vives en la memoria y el recuerdo de quiénes te estimamos. Vivirás en cada interpretación de mulizas y pasacalles, en la pentafónica sonora de cada banda de música. Rosita estarás presente alentándonos a todos como en vida querías y te gustaba.
Edilberto Balvín Povis, Ingeniero Forestal de formación, ¡cuando no!, fuiste cortés hasta en el momento trágico de la muerte, no podías dejar que Rosa viaje sola a la eternidad. Por eso decidiste acompañarla en ese viaje fatal, en ese viaje sin retorno. Como en el poema vallejiano, no escuchaste las suplicas de quienes más amabas como “al fin de la batalla, vino el combatiente y le dijo hermano te queremos, no te vayas, y…echóse a andar”. Edilberto tenías la alegría como patrimonio personal. La amistad como maleta de viaje y la solidaridad como estandarte vivencial. Atrás dejaste tu trajinar fervoroso de tu “Independiente Estudiantil” del cual fuiste fundador, tu paso por el “Olímpico” donde tu efectividad basketbolística era admirable, la Presidencia de tu Centro Jauja del que eras, también, uno de sus más jocosos “chutos”, la seriedad con que asumías tus compromisos religiosos en la Hermandad del Señor de Los Milagros y Los Caballeros del Santo Sepulcro. Ese legado responsable y festivo de tu conducta es lo que nos dejas, imborrable y arquetípico.
Las calles de Jauja han enmudecido de vacío, el afanoso trajinar del “Gato” ha cesado y quiénes al cruzarnos con él nos saludábamos con atención y cariño hemos quedado en deuda en el sentido de que hubiésemos querido compartir lo que sabía hacer: ser amable y diligente ahí donde había que serlo, comprometido a fondo cuando del bien común se trataba. Al respecto, quiero resaltar unas palabras de Dante Castro Núñez con relación a nuestros amigos “Gato” y “Rochi”:
“Ahora sólo nos queda el recuerdo de su paso por la vida y por Jauja, pero creo que dejándonos muchos frutos de amistad sincera, y profunda identidad por todo lo nuestro,…..tanta identidad que el Señor quiso llevárselos al cielo en medio de un cortamonte, de seguro al ritmo de un carnaval que pudo ser “Barrio Libertad”, con la vestimenta auténtica que dicho sea de paso ambos siempre la lucieron como debe hacerlo un auténtico jaujino, es decir con orgullo, elegancia y arte. Sé que en adelante al escuchar las melodías de nuestro carnaval, dejaremos escapar una lágrima en el fondo de nuestro corazón, porque los recordaremos tal como los disfrutamos en vida. Que el señor los tenga en su gloria y allá donde estén, de seguro que armarán un cortamonte celestial con la mejor “banda de ángeles”.
Rosa Quinto y Edilberto Balvín han partido. El más allá los ha recibido con preocupación porque sabe que alborotarán el medio con su energía y alegría contagiantes. Jauja ha perdido dos valores insustituibles. La gloria ha ganado dos nombres y ellos ya… descansan en Paz.